Fuente: Clarín
El bloque oficialista consiguió el quórum justo, con 129 diputados, y logró avanzar con la media sanción del denominado Súper RIGI y la autorización para el pago a los fondos buitres. Según Clarín, el punto clave fue la presencia de Adrián Ravier, vocero presidencial designado, que se sentó a un minuto de que venciera el plazo para completar la sesión.
La maniobra permitió continuar el debate y votar los artículos del proyecto en la Cámara de Diputados de la Nación. Participaron los legisladores del oficialismo y la oposición, que había buscado condicionar el quórum. El hecho se produjo en el marco de una jornada tensa, donde cada banca fue decisiva para el resultado.
El avance con media sanción implica que la iniciativa seguirá su trámite en el Senado. El gobierno justificó la urgencia por la necesidad de regular la materia que alcanza el Súper RIGI y resolver compromisos internacionales relacionados con los fondos buitres.
La intervención de Ravier fue interpretada por aliados como un gesto de disciplina política que permitió sostener la agenda legislativa. Clarín difundió la secuencia que terminó siendo determinante para que el oficialismo no perdiera la instancia de votación.




