Fuente: White House

La Casa Blanca, a través de su cuenta oficial en X (White House), aseguró que "Antifa terrorists who practice violent extremist terrorism by ATTACKING law enforcement and federal facilities will be prosecuted to the fullest extent of the law." El mensaje califica directamente a Antifa como organización terrorista por sus ataques contra fuerzas de seguridad y sedes federales.

El comunicado, publicado por la cuenta institucional de la administración, pone el énfasis en la persecución penal como respuesta: la promesa de "procesar con todo el peso de la ley" remite a investigaciones y causas que suelen conducir el Departamento de Justicia y los fiscales federales. La Casa Blanca marca así un posicionamiento claro sobre el uso de la fuerza y la protección de instalaciones públicas.

El pronunciamiento llega en un contexto de fuerte polarización sobre protestas y actos violentos en Estados Unidos, donde sectores conservadores reclaman mano dura y controles más estrictos contra grupos que atacan a la autoridad. Desde una perspectiva de seguridad y orden, la advertencia presidencial refuerza la prioridad de proteger a las fuerzas de seguridad y la infraestructura federal.