Fuente: IMFNews

El Fondo Monetario Internacional (FMI), a través de su editora en jefe Gita Bhatt, publicó en la edición de junio de la revista F&D que la frontera entre la política económica y la seguridad nacional se está desdibujando. Este fenómeno responde a la proliferación de medidas intervencionistas en las principales economías del mundo, como aranceles, sanciones y controles de exportaciones.

El análisis apunta que los gobiernos justifican estas barreras aduciendo motivos de seguridad nacional. Sin embargo, en los hechos, estas políticas constituyen un claro retroceso para la libertad económica y el comercio internacional, empañando décadas de progreso hacia mercados abiertos. Los ejemplos recientes incluyen la escalada de sanciones comerciales entre grandes potencias como Estados Unidos y China y restricciones a exportaciones estratégicas.

El FMI advierte que este giro proteccionista resulta costoso y perjudicial para el crecimiento global, entorpeciendo la reasignación eficiente de recursos y encareciendo los bienes de consumo para los ciudadanos. Desde la visión liberal, volver a la libertad de comercio es esencial para recuperar dinamismo y prosperidad, frente al avance de los viejos dogmas intervencionistas y nacionalistas que sólo traen estancamiento económico y pérdida de competitividad.