Fuente: Clarín

El Gobierno nacional adjudicó la concesión de la Vía Navegable Troncal sobre el río Paraná a la empresa belga Jan de Nul junto a la socia argentina Servimagnus. La concesión tiene una duración de 25 años y fue anunciada tras un proceso que, según Clarín, se extendió por un año.

La decisión implica transferir la explotación y mantenimiento de la Hidrovía —vital para la salida de la producción agroexportadora— a privados. Clarín señaló que se trata de la mayor privatización de la era Javier Milei, en línea con la agenda del Ejecutivo de reducir la intervención estatal y atraer inversión privada a infraestructura estratégica.

Desde el Gobierno argumentan que la concesión permitirá modernizar trabajos de dragado, mejorar la navegación y aumentar la eficiencia logística del Paraná, aunque detalles contractuales sobre inversiones y tarifas deberán verificarse cuando se publiquen los pliegos finales y los contratos.

La adjudicación reaviva el debate público sobre regulación, control y soberanía del transporte fluvial; sectores exportadores celebran la previsibilidad operativa, mientras opositores y gremios plantearán control sobre las condiciones y fiscalización del servicio.