Fuente: Clarincom
Iván Cepeda, senador oficialista y figura clave del gobierno de Gustavo Petro, anunció su ambición presidencial con un discurso que intenta combinar banderas liberales con la agenda tradicional de la izquierda. Aseguró tener confianza en la victoria electoral, planteando la continuidad del modelo intervencionista que viene implementando el actual gobierno.
Entre sus ejes, Cepeda repitió las consignas clásicas de la izquierda: combatir la corrupción, reducir la desigualdad y profundizar políticas sociales. Sin embargo, el discurso presume de ser “liberal” sólo en retórica, ya que propone más regulaciones, reformas fiscales y reparto estatal, lejos de cualquier apertura real del mercado o defensa de las libertades individuales y económicas.
La estrategia de Cepeda apunta a capitalizar el desgaste del modelo actual y, paradójicamente, prometer cambios continuistas. En lugar de reconocer el fracaso de las recetas progresistas para mejorar la calidad de vida y la economía colombiana, insiste con recetas gastadas en nombre de un falso liberalismo. El oficialismo colombiano vuelve a disfrazar de “modernización” a la intervención estatal, alejándose de la auténtica libertad.




