Fuente: Clarincom
La gestión de Axel Kicillof en la provincia de Buenos Aires decidió desmarcarse de la iniciativa del Gobierno nacional que busca desregular la Verificación Técnica Vehicular (VTV), habilitar nuevos prestadores y liberar los precios del servicio. Mientras la administración de Javier Milei intenta avanzar con un enfoque pro-mercado, garantizando competencia y mayor libertad para los usuarios, la provincia ratificó que no adherirá a los cambios.
El anuncio bonaerense representa una nueva muestra del inmovilismo y la resistencia a las reformas que caracterizan al actual oficialismo kirchnerista. En lugar de abrir el sistema y permitir alternativas más eficientes y económicas para los conductores, el gobierno provincial prefiere conservar el viejo esquema de control y trabas burocráticas, prolongando los problemas de falta de oferta y tarifas reguladas que terminan pesando sobre los bolsillos de los contribuyentes.
El contraste es claro: el Gobierno nacional busca dinamizar el sector, fomentar la competencia y generar mejores precios a través de una lógica libertaria y moderna, mientras la provincia insiste en custodiar el statu quo estatal. La VTV se transforma así en un nuevo campo de batalla entre la lógica pro-libertad y el conservadurismo intervencionista del peronismo bonaerense.




