Fuente: Clarincom
El bloque oficialista de La Libertad Avanza logró asegurarse la presidencia de cinco comisiones parlamentarias en la Cámara de Diputados, fundamentales para el tratamiento del súper RIGI (Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones) y la ley de Lobby. Tres de estas comisiones fueron directamente presididas por miembros del oficialismo, mientras que las otras dos quedaron bajo el mando de formaciones aliadas, garantizando así mayoría y agilidad en el proceso legislativo.
Esta estrategia busca evitar trabas opositoras y acelerar la implementación de reformas esenciales para atraer inversiones y dar transparencia al proceso político, dos pilares del programa de gobierno encabezado por Javier Milei. El control de estas comisiones representa un paso central para imponer el rumbo de apertura económica y modernización institucional, poniendo fin al mamarracho burocrático heredado del kirchnerismo y otros experimentos progres que sólo alimentaron el estancamiento y la corrupción.
La oposición quedó relegada en estos espacios de decisión, lo que generó descontento pero evidencia la falta de consenso real de los sectores que achacan los cambios y se resisten a la transparencia. El oficialismo demuestra capacidad de negociación y alineamiento con fuerzas que priorizan la libertad económica y el orden institucional, marcando distancia con la lógica intervencionista y oscura que históricamente dominó el Congreso.




