Fuente: Clarincom

La Organización Meteorológica Mundial (OMM), bajo la conducción de Celeste Saulo, emitió una alerta donde eleva al 90% la probabilidad de que El Niño se desarrolle durante el trimestre junio-julio-agosto de este año. Este fenómeno climático, conocido por su capacidad de alterar drásticamente los patrones meteorológicos, vuelve a estar en el centro de la atención internacional debido a los posibles efectos adversos sobre la producción agrícola y la vida cotidiana.

Según Clarín, Saulo advirtió que las señales actuales indican un marcado riesgo de que El Niño agrave tanto las lluvias intensas como las sequías extremas en diferentes zonas del planeta. En el caso de Sudamérica, la experiencia histórica muestra que este evento tiene impacto directo en la economía rural, elevando la vulnerabilidad de productores ante la volatilidad climática y la falta de previsibilidad en los mercados alimentarios.

La postura de la OMM obliga a los responsables de políticas públicas y al sector privado a redoblar esfuerzos en materia de prevención y adaptación. El intervencionismo climático internacional, tantas veces ineficiente y burocrático, queda al descubierto ante la magnitud real de los desafíos naturales, reforzando la necesidad de fortalecer las libertades económicas para que cada país construya soluciones ágiles frente a la adversidad.