Fuente: NATO

El Mando Aéreo Aliado de la OTAN lideró una jornada de entrenamiento antidrone sobre el espacio aéreo de los países bálticos como parte de la iniciativa Eastern Sentry, centrada en fortalecer la vigilancia y la capacidad de respuesta de los miembros de la alianza frente a amenazas no convencionales.

Durante la actividad, fuerzas aéreas de distintos países aliados trabajaron en conjunto para perfeccionar técnicas de detección, seguimiento y neutralización de drones, un tipo de amenaza cada vez más relevante en los conflictos modernos. Además, el ejercicio permitió probar en tiempo real los sistemas de comunicación, coordinación y toma de decisión conjunta.

El refuerzo de estas capacidades responde al contexto de creciente inseguridad en la región, marcada por la ofensiva rusa en Ucrania y el aumento de operaciones híbridas e incidentes de incursiones aéreas sobre el flanco oriental europeo. Con este tipo de misiones, la OTAN busca enviar una señal de solidez y apoyo a sus miembros fronterizos, asegurando la integridad de su espacio aéreo y reafirmando la unidad aliada frente a potenciales amenazas exteriores.