Fuente: Clarín
MSCI comunicó que mantuvo a Argentina en la categoría “Standalone”, una clasificación que comparte con Jamaica, Panamá y Trinidad y Tobago, informó Clarín. Esa decisión deja al país fuera de la lista de mercados elegibles para la mayoría de los índices que replican mercados emergentes, lo que limita la demanda automática de activos argentinos por parte de grandes fondos globales.
La condición de "Standalone" implica, en la práctica, menos flujos de inversión pasiva y mayor dependencia de inversores activos o locales. Para una economía que necesita recuperar acceso a financiamiento externo y normalizar el mercado de capitales, la falta de progresión en la clasificación es un freno objetivo a la llegada de dólares y a la estabilidad financiera.
La decisión de MSCI vuelve a poner el foco en la necesidad de políticas que aseguren transparencia, convertibilidad y condiciones claras para inversores extranjeros. Si el objetivo es atraer capital privado y bajar el costo del financiamiento, el mensaje para el Gobierno y los mercados es inequívoco: hay que avanzar con reformas que mejoren la accesibilidad y la confianza del exterior.




