Fuente: UN
Naciones Unidas emitió un comunicado alertando sobre el impacto humanitario de los ataques que se mantienen en el sur del Líbano. La escalada de violencia ha intensificado el desplazamiento interno, forzando a cientos de familias a abandonar sus viviendas en busca de seguridad.
La Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR) junto con otras organizaciones humanitarias adscritas al organismo mundial permanecen en la zona, asistiendo a la población afectada. Las tareas de ayuda incluyen entrega de alimentos, refugio temporario y atención médica a quienes atraviesan situaciones de alta vulnerabilidad como resultado de los desplazamientos reiterados. Las agencias advierten sobre el profundo impacto psicológico y material que provocan los ataques continuos en la vida de la población civil.
Desde Naciones Unidas se vuelve a enfatizar la urgencia de restablecer la paz en la región para que el apoyo humanitario no sea apenas un paliativo, sino un puente hacia una solución estable. El organismo remarcó la importancia de una intervención internacional orientada al cese de hostilidades y la protección de los derechos fundamentales de las familias desplazadas, en línea con los estándares de derechos humanos internacionales.




