Fuente: UN
António Guterres, secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), remarcó públicamente el apoyo del organismo a los países africanos durante la conmemoración del Africa Day. En su declaración, Guterres repitió el discurso típico sobre “paz, prosperidad y sostenibilidad”, evitando abordar los problemas de fondo que aquejan a la región tras décadas de intervencionismo internacional.
En el comunicado, la ONU expresó sentirse “orgullosa” de cooperar con los gobiernos africanos para garantizar un futuro mejor tanto para el continente como para el mundo. Sin embargo, este tipo de pronunciamientos suelen estar acompañados de políticas globalistas que rara vez generan mejoras tangibles, profundizando la dependencia de los países africanos respecto a organismos multilaterales e impulsando agendas alejadas de las soluciones basadas en la libertad económica y la responsabilidad individual.
El Africa Day, establecido para celebrar los avances realizados en el continente, termina funcionando como excusa para que los burócratas de la ONU promuevan más regulaciones y restricciones bajo la bandera del “desarrollo sostenible”. Mientras tanto, África sigue siendo rehén del asistencialismo y las recetas fracasadas que el progresismo internacional le impone, postergando las reformas de mercado que verdaderamente podrían liberar su potencial.




