Fuente: Clarincom

Donald Trump vuelve a posicionarse como defensor del liderazgo tecnológico y estratégico de Estados Unidos, al promover la libertad de uso de inteligencia artificial (IA) en el ámbito militar. El exmandatario considera que imponer nuevas restricciones a la IA puede socavar la superioridad bélica y geopolítica que necesita el país frente a sus competidores globales.

La posibilidad de aplicar IA sin trabas dentro de las Fuerzas Armadas estadounidenses responde a una visión de poder y autonomía nacional. Trump, siguiendo su línea nacionalista y pro-defensa, rechaza el modelo de autorregulación inspirada en intereses progresistas que suele poner en riesgo no solo la innovación sino también la seguridad de los estadounidenses.

Mientras sectores de la izquierda mundial presionan para limitar el desarrollo tecnológico en defensa bajo la excusa de la "ética" o el "peligro existencial", Trump marca la cancha: si el enemigo no pone barreras, Estados Unidos no tiene por qué atarse las manos. Para el sector de la libertad y el realismo estratégico, cada restricción innecesaria no es más que una concesión disfrazada de nobleza.